Project Category: Colección Diva

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Título:
La urgencia dicha
Editorial:
La Nave de los locos Libros
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2019

Abstract

Freud ha descubierto muy tempranamente que puede existir una dicha ignorada en el malestar. Otorgarle una escena a las urgencias, transformarlas en subjetivas, hacerles decir algo nuevo, permite una salida diferente al bien en el mal, contrariar el popular y ansiado “tocar fondo” porque conduce a lo peor.

Contratapa

Los detalles del libro, así como la referencia a la escultura, padecen de una segmentación similar, precisan del lector para que cuenten algo nuevo cada vez, inventen sin cesar, interroguen a la misma práctica, tengan la voluntad de admitir las críticas para reiniciar el camino, sostengan el enigma para apuntar a lo real en juego en la experiencia.

Ricardo Seldes

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Título:
El niño y su familia
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2018

Abstract

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Título:
Clínica del autismo y de las psicosis en la infancia
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva,Libros
País:
Argentina
Año:
2016

Abstract

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Detalles

Título:
Estudios sobre el autismo II
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva,Libros
País:
Argentina
Año:
2015

Abstract

Jacques-Alain Miller, Éric Laurent, Jean-Claude Maleval, Philippe La Sagna, Sergio Laia, Patricio Alvarez Bayón, Silvia Elena Tendlarz.

Contratapa

“El libro Estudios sobre el autismo II hace serie con el primer volumen publicado ya en el año 2014 y guarda la misma orientación: interrogar la teoría y la práctica analítica con sujetos autistas desde una orientación Lacaniana.

La comunidad psicoanalítica, en su debate colectivo, examina un diagnóstico en auge en la actualidad. Pero no se trata solo de ordenar y de describir comportamientos sino de aprehender en cada caso cómo se logra obtener algo nuevo de la repetición a partir de los intereses específicos del sujeto autista y de sus invenciones singulares.

De esta manera, cada publicación, cada presentación en el seno de nuestro ámbito de trabajo, se orienta en la captación del funcionamiento del sujeto autista y del tratamiento que puede volverse una propuesta legítima para obtener un desplazamiento de su encapsulamiento de modo tal de insertarse en el mundo a su manera”.

Silvia Elena Tendlarz

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Título:
Estudios sobre el autismo
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva,Libros
País:
Argentina
Año:
2014

Abstract

Jacques-Alain Miller, Éric Laurent, Jean-Claude Maleval, Fabián Schejtman, Silvia Elena Tendlarz.

Contratapa

“Durante los últimos años se ha producido un importante trabajo en torno al autismo dentro de la comunidad psicoanalítica. La expansión del espectro autista de los Manuales Diagnósticos, el uso ampliado del diagnóstico del autismo en la infancia, ha despertado el interés público y estatal. Junto a la multiplicación de las causas de los tratamientos, han surgido distintos lugares leyes y reglamentaciones en torno al autismo. El psicoanálisis no ha quedado ajeno a este movimiento e inició una conversación colectiva sobre el autismo. Jornadas, foros, debates y publicaciones dan cuenta de cómo ha avanzado la reflexión psicoanalítica lacaniana en el campo clínico y teórico. Los textos incluidos en esta recopilación dan cuenta del trabajo dentro de la orientación lacaniana que nos sirve como una invitación a la reflexión y a la lectura acerca de aquello que concierne a nuestro trabajo como analistas con niños autistas.”

Silvia Elena Tendlarz

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Título:
¿Qué es el autismo?
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva,Libros
País:
Argentina
Año:
2013

Abstract

Infancia y psicoanálisis.
Silvia Elena Tendlarz y Patricio Alvarez Bayón.

Contratapa

Prólogo de Eric Laurent

“…El esfuerzo que tenemos que hacer en la actualidad es tratar de ser más precisos y separar lo que es el registro de la psicosis del registro del autismo como tal. Vale la pena tener instrumentos para ello. Me gustó la manera con la que el libro describe y propone qué es el tratamiento del psicoanálisis con los sujetos autistas, a partir de la idea de que existe una contingencia increíble en los casos que son presentados cómo se hace el primer enganche entre el terapeuta y el sujeto autista, la delicadeza que hay que tener para provocar lo que en el libro llaman “el lazo sutil” que se produce en estos encuentros.

…dan cuenta del talento de los que aprovechan esta apertura para tratar de complejizar el mundo con esta “interrelación” que se establece, que es una relación entre los cuerpos del terapeuta y del sujeto autista sin diálogo… Hay ejemplos de lo que fueron estas contingencias y creo que da el ánimo, del Desiderio a los otros para enfrenta4rse con esta experiencia tan particular como la que es el tratamiento analítico.”

Eric Laurent

Detalles

Título:
Punto Cenit
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2012

Abstract

Política, religión y el psicoanálisis.
Jacques-Alain Miller.

Contratapa

Está el cenit, el punto más alto, y está el Nadir, el punto más bajo, que pueden ubicarse en el cielo… Esa frase de Lacan –ascenso al cenit social del objeto a– señalaba que se ha levantado un nuevo astro en el cielo social, en el socielo. Y este nuevo astro socielo, si puedo decirlo, es lo que Lacan había indicado como el objeto a, y resultaba siempre de un forzamiento, de un pasaje más allá de los límites que Freud descubrió…

Elemento intensivo que vuelve perimida toda noción de medida, que va hacia el sin medida, que sigue un ciclo que no es el de las estaciones, sino de renovación acelerada, de innovación frenética. Entonces, de golpe me planteaba la pregunta: ¿el objeto a, no sería la brújula de la civilización de hoy?

Jacques-Alain Miller

 

Nota sobre el CENIT

El presente libro toma como título una palabra utilizada por Lacan en Televisión para expresar cómo en nuestra modernidad el objeto a ha sido elevado al cenit social. La expresión Punto cenit es una variante propuesta por Jacques-Alain Miller para la presente edición.

La palabra “cenit” es una abreviación del árabe samt ar-rás, que significa “el paraje de la cabeza”, según el Diccionario Crítico Etimológico castellano e hispánico de Corominas y Pascual. Ellos explican que parece tratarse de una antigua mala lectura de zenit en lugar de Zemt (equivalente a samt) usado en el siglo XIII por Alfonso el Sabio en Los libros del Saber de Astronomía (1256).

Samt era la palabra empleada por los astrónomos árabes para designar un paraje determinado del cielo (de su plural sumût viene en el castellano acimut). Para designar el cenit se combinaba esta palabra con rás, que significa “cabeza”. Según las normas de transcripción de esa época, samt (pronunciado como semt) se transcribía zemt en caracteres latinos. Luego el uso por Alfonso el Sabio de la palabra zenit se propagó desde el castellano a todos los idiomas modernos, el francés incluido, de donde viene la expresión de Lacan.

Cenit y zenit son variantes ortográficas que nombran el punto de la esfera celeste situado en la vertical de un punto de la Tierra según el Diccionario de uso del español de María Moliner.

En francés se escribe zénith (1527) y anteriormente cenith (1361). En forma figurativa significa punto culminante. “Être à son zénith“, por ejemplo, que significa estar en su apogeo (Petit Robert 1).

En su curso El Otro que no existe y sus comités de ética, Jacques-Alain Miller dice: “…la promoción del plus de goce que señala Lacan cobra sentido a partir del eclipse del ideal, desde donde se suele explicar la crisis contemporánea de la identificación. Escribámoslo de este modo: a > I (en lo sucesivo, a predomina sobre el ideal).” (p. 82).

Desde este punto de perspectiva, los textos recopilados en este libro estudian las consecuencias en el mundo contemporáneo de esta particular metamorfosis.

Miller indica entonces que antaño la identificación simbólica al ideal mantenía un orden social autoritario, disciplinario, que sostenía la inserción social. En la época del Otro que no existe el ideal ha sido reemplazado por el objeto a en el cenit social, por lo que “la inserción social se hace menos por identificación que por consumición… por lo que el comportamiento social adquiere un estilo adictivo”. En esta época de “adicción generalizada” se consumen objetos que otorga el mercado para paliar una insatisfacción estructural sin lograr en realidad obtener la felicidad añorada.

En la medida en que tanto lo social como lo político proceden por identificaciones al S1, al significante amo, la caída del ideal no puede más que producir sus efectos en ambos ámbitos. La sociedad del ideal, dice Miller, se ha transformado en una sociedad regida por el imperativo superyoico de consumo y esto repercute también en el lazo social.

La crisis actual de las identificaciones y sus consecuentes patologías son solidarias del estallido del S1: las identificaciones se vuelven débiles y variables, se pluralizan las comunidades alternativas, se fragmenta el discurso, y en la medida en que falta el S1 absoluto, aumenta el relativismo y se incrementa la desconfianza en los S1 tanto en la política como en lo social. Los individuos quedan así desorientados, desamparados, sin que por ello pueda deducirse la necesidad de “un orden de hierro”, igualmente ajeno al sujeto, para paliar el extravío.

En los textos incluidos en este libro Jacques-Alain Miller estudia los cambios del siglo XXI, interpreta nuestra época dando las claves de lectura de un mundo sujeto a cambios inéditos hasta ahora. En primer lugar, la entrevista a Miller, da cuenta de la posición de Lacan frente a la política y cómo el psicoanálisis ha cambiado profundamente lo social al contribuir a la liberación de la pulsión y elevar al objeto a al cenit social, sin por ello volverse la causa del consumismo contemporáneo. A continuación, la conferencia de Comandatuba, “Una fantasía”, presenta el discurso que predomina en la hipermodernidad y su aproximación a la distribución de los matemas en el discurso analítico, pero enfatizando su diferencia radical: la caída de las identificaciones no se producen por la desidentificación sino por la fragilidad identificatoria, por su labilidad. La intervención “La salvación por los desechos” indica una política del psicoanálisis que se contrapone radicalmente a la evaluación y al consumo.

La segunda parte del libro retoma un conjunto de clases dedicadas al tema de la religión. En ellas se ven cómo Freud “salva al padre”, a través del amor, en el examen de la religión, elevándolo al lugar del Ideal. Pero este movimiento guarda su secreto: su castración. “¿Por qué Freud necesitó a Moisés?”, se pregunta Lacan, y junto a él Miller explora una respuesta que desarrolla a lo largo de estas clases.

Política, religión y el psicoanálisis, es el subtítulo de este libro. El psicoanálisis guarda su lugar distintivo en relación a la política y a la religión puesto que las interpreta. Y todo esto bajo el estigma particular del objeto en el cenit que expresa las transformaciones del siglo XXI que repercuten en el lazo social y en las subjetividades. De esto trata este libro que, sin lugar a dudas, se vuelve una brújula dentro de nuestro tumultuoso mundo contemporáneo.

Silvia Elena Tendlarz
Buenos Aires, 5 de julio de 2012

Detalles

Título:
Lost in cognition
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2005

Abstract

Éric Laurent

Contratapa

Prólogo

Seguramente, estimado lector, el título de este libro le habrá retrotraído por asonancia a la pantalla de cine en la que vio a un excelente actor, Bill Murray, encarnando por duplicación a un actor, a un personaje perdido en un lugar tan real como inverosímil de nuestro planeta. Allí se encontraba finalmente — ¿quién? ¿el actor? ¿el personaje? ¿el espectador mismo? — reducido a la imagen más patética y cómica de su yo. “Bob is an actor, Bob is lost, Bob doesn’t speak the language”: un actor que encarna a un actor, un personaje perdido entre los espejismos de su yo, un sujeto intraducible que intenta leerse entre las lenguas. Todo ello en una impecable versión posthumana de los versos de Hölderlin: “Un signo somos, indescifrable, y en tierra extraña casi hemos perdido nuestra lengua…” Excelente imagen para introducirnos al tema de este libro, al sujeto que Eric Laurent nos propone extraer de la confrontación del psicoanálisis, intraducible, con la babel de las llamadas ciencias cognitivas en su traducción a las neurociencias. Excelente modo de presentarnos al sujeto mismo como lo que se pierde en esa traducción.

En efecto: entre psicoanálisis y cognitivismo, entre psicoanálisis y neurociencias, no hay punto de intersección, son campos disjuntos sin convergencia ni objeto común posible. Y ello por una razón muy simple que el lector encontrará argumentada de varias formas, a cual más clara, en las páginas que siguen: el psicoanálisis y el cognitivismo, así como el psicoanálisis y las neurociencias, el uno frente a las otras, tratan de reales distintos, radicalmente heterogéneos. El real propio del psicoanálisis, ese real que Sigmund Freud abordó con el concepto de inconsciente y que Jacques Lacan escribió con la letra del objeto a, ese real sin ley que no atiende tampoco a la probabilidad ni al azar y que definimos finalmente como lo imposible, como lo que no deja de no escribirse, es un real que no se superpone ni se podrá localizar nunca en el real objetivable de las neurociencias.

Esta convergencia fue, es verdad, un sueño de Freud a finales del siglo XIX cuando empezaba a escribir su “Proyecto de una psicología para neurólogos”, proyecto en el que cada representación psíquica debía encontrar su soporte en la unidad de la neurona. Es el modo, no menos mítico que otros, en que Freud buscaba la inscripción del lenguaje en lo real. El texto de Freud es de un rigor y de una belleza sorprendentes, – Lacan supo leerlo en los años cincuenta, cuando fue publicado, con la atención que merecía -, pero fue un proyecto que Freud abandonó de inmediato, despertando a la realidad del análisis de los sueños y a la invención del psicoanálisis para construir nuevos modelos del aparato psíquico. Se preguntó entonces, aturdido, como si saliera de una pesadilla, cómo había podido creer en semejante idea, tan cercana al delirio. Y así escribió a su amigo W. Fliess, a quien iba destinada la redacción y la transferencia de ese saber de psicología de base neuronal: “Ya no atino a comprender mi propio estado de ánimo cuando me hallaba dedicado a incubar la psicología; ya no puedo comprender cómo fui capaz de enjaretarte ese embrollo. Creo que sigues siendo demasiado amable; a mí me parece una especie de aberración mental” (carta 36 a W. Fliess, del 29-11-1895).

Pues resulta que el embrollo continúa, desde distintos frentes, tanto desde las neurociencias como desde el propio psicoanálisis. Algunos psicoanalistas, – tomando incluso a veces referencia en la enseñanza de Lacan -, siguen soñando, demasiado amables tal vez con sus propios sueños, con la clave que aúne inconsciente y sistema nervioso central, que identifique el real producido por el lenguaje y el real observable por el escáner, el real del goce del cuerpo y el real modificable por el fármaco. De poco sirve argumentar que las propias neurociencias hayan demostrado la imposibilidad de demostrar, en una operación al estilo Gödel, la localización de la “conciencia” en el sistema neuronal. El malentendido continúa cuando el psicoanálisis termina por constatar que la “conciencia” no existe, – no es por nada que Freud no llegó a escribir el prometido artículo sobre ella – o que existe tanto como el espejismo de la continuidad del yo en la niebla de la duración temporal. Nada pues en la noción de “conciencia” para asentar un edificio conceptual, y mucho menos una práctica clínica.

El recurso de algunos psicoanalistas al buscar la sede y la verificación científica de sus conceptos en el sistema de las neurociencias se revela entonces más bien como una dimisión del deseo del analista ante el horror del real con el que trata, un “horror vacui” propio del acto que este real supone para el psicoanalista. Y es aquí donde este libro se dirige en primer lugar a los propios psicoanalistas para hacer valer las consecuencias éticas de la enseñanza de Lacan: el psicoanálisis, frente a las neurociencias, se distingue en primer lugar por una posición ética del acto sobre el sujeto. El sueño de un psicoanálisis con – desde, para, o incluso en – las neurociencias es así un enredo producido por “la tentación de los psicoanalistas mismos de ceder a su angustia y de dejar caer el psicoanálisis”. Y Eric Laurent empieza por mostrar que es un enredo que corre hoy parejo a la pesadilla de la ideología de la evaluación, ideología que atraviesa el mundo “psi” siguiendo las prácticas higienistas más reaccionarias y armada con los métodos de evaluación cuantitativa, aparentemente científicos.

El mejor ejemplo actual de esta ideología es el “informe colectivo” realizado en Francia por el “Inserm”, informe que se proponía evaluar la eficacia de las psicoterapias, – incluido el psicoanálisis para terminar excluyéndolo de esa eficacia -, con dicho criterio y que ha sido puesto en suspenso por el propio ministro de sanidad… hasta nuevo aviso. Eric Laurent muestra a qué locura conduce esta máquina evaluadora, tan eficaz a la hora de vender aspiradoras, cuando se aplica al sujeto del síntoma. Lo que se obtiene siguiendo este imperativo voraz de protocolos y cuantificaciones es, en primer lugar, la exclusión del propio sujeto del síntoma que retorna una y otra vez con su particularidad y su real inaprensibles, convirtiendo así el argumento de la eficacia inmediata en una verdadera hemorragia de recursos. Es esta paradoja la que pone en cuestión, cada vez más, la sostenibilidad del sistema en buena parte de las políticas actuales. En segundo lugar, y de modo correlativo a esta objetivación del sujeto, lo que se está obteniendo es que los practicantes sometidos al imperativo evaluador dediquen cada vez más tiempo a informes, cuantificaciones, evaluaciones y protocolos, y cada vez menos a atender al sujeto en cuestión. Puestos a medir, digamos por ejemplo que un psicoterapeuta debe emplear hoy en algunos centros de salud mental en España un 70% de su horario laboral a este tipo de tareas. Añadamos que la lista de espera es de varios meses. Pensar, siguiendo la lógica cuantificadora, que el resto del tiempo estará dedicado al menos para escuchar la particularidad del sujeto, es una simple ilusión: el resto del tiempo ese psicoterapeuta debe estar recogiendo, de la forma más objetiva posible, los datos para alimentar la propia máquina evaluadora.

El lector podrá seguir así en la primera y segunda parte del libro – “Una evaluación imposible” y “Psicoanálisis y cognitivismo” – la actualidad de los callejones sin salida a los que llegan, por diversos caminos, las prácticas orientadas por el ideal de objetividad puesto en acto por esta máquina anónima. Y podrá conocer también la respuesta que el psicoanálisis da ante esos callejones sin salida. A esta objetivación anónima del sujeto, el psicoanálisis opone la dimensión del objeto particular, – que llamamos objeto causa del deseo, o también el objeto plus de goce -, en el que ese sujeto puede encontrar su verdadero nombre. El modo en que la tercera parte del libro introduce esta dimensión del objeto es especialmente impactante. Se trata de la angustia y de los efectos post-traumáticos de los encuentros con lo real cada vez más presentes en nuestra civilización. Los casos tratados desde la Red Asistencial de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis en Madrid a raíz de los atentados del 11 de marzo, pero también los fenómenos derivados del 11 de septiembre en Nueva York, introducen una clínica del trauma que ha llevado a Eric Laurent a crear una nueva categoría sindrómica. Se trata del pre-traumatic stress disorder que define de manera muy pertinente el estado de alerta permanente en el que el sujeto de nuestra civilización se ve llevado a vivir, en la dificultad de situar el objeto irrepresentable de la experiencia traumática.

La estructura y la función de causa de este objeto escapan por completo a la ideología cognitivo-comportamental bajo la que encuentran cobijo, finalmente, prácticas de lo más heterogéneas. Eric Laurent señala la oposición que existe en el uso que hacen de la propia noción de “cognición” las llamadas “terapias cognitivo comportamentales” y las ciencias cognitivas mismas, cajón de sastre donde se cuentan al menos veinte corrientes distintas. Es interesante comprobar cómo la unidad imaginaria de las TCC se corresponde a la perfección con la propia noción de “cognición” que funciona como su standard, como la “buena manera de pensar” que cada terapeuta cognitivista-comportamental utiliza como modelo para modificar los “errores de pensamiento” de su paciente. Sólo que esa “buena manera de pensar” es tan imaginaria como el Yo que cada terapeuta toma como medida de la realidad. La aparente continuidad y unidad homogénea de las TCC se revela entonces como un reflejo imaginario de su propio objeto de conocimiento, una unidad que cada vez se ve más en entredicho, pero que cada terapeuta puede utilizar como coartada ideológica de su acción sugestiva sobre el paciente. Es en el núcleo de este espejismo donde se aloja, sin embargo, el objeto que el psicoanálisis descubre como causa del deseo del sujeto.

La localización de este objeto sigue una topología que no es la que la psicología supone con su concepción ingenua del micro y del macrocosmos. Es una topología que Eric Laurent estudia siguiendo la lectura que Jacques Lacan realizó del texto de Marguerite Duras y que nos permite situar este objeto sin nombre en el que, precisamente, el sujeto encuentra el suyo verdadero, casi a la deriva “en el mar de los nombres propios” que el Otro le propone. Este comentario, realizado en el curso de Jacques-Alain Miller, dio una nueva luz al caso Lol que fue motivo de un excelente y amplio análisis en el marco de dicho curso.

El volumen recoge finalmente una intervención que fue especialmente celebrada en el pasado Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, de agosto de 2004 en la isla de Comandatuba, a raíz de las exposiciones de los Analistas de la Escuela (AE). Improvisada en ese mismo momento, al hilo de lo que había acabado de escuchar, la intervención de Eric Laurent produjo un efecto de sorpresa especialmente esclarecedor en el auditorio, reactualizando la experiencia del pase en la comunidad analítica de orientación lacaniana. Se trata también de una nueva topología, ahora entre el espacio de lo privado y de lo público, donde el analista tiene un lugar privilegiado y del que debe saber derivar una política del síntoma que vaya más allá de los límites de su propio consultorio. Es un ejemplo excelente de lo que el psicoanálisis de orientación lacaniana debe hacer hoy presente, también frente a sí mismo, ante al avance y los efectos de las tecnociencias.

Miquel Bassols
Mayo de 2005

Detalles

Título:
El sentimiento delirante de la vida
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2005

Abstract

Éric Laurent

Contratapa

Conferencia de Eric Laurent en la Biblioteca Nacional, en Buenos Aires, a propósito de su libro El sentimiento delirante de la vida, compilado por Silvia Tendlarz

La conferencia de Eric Laurent, presentada por Silvia Tendlarz, penetra en el oscuro mundo de las tragedias modernas, que ya no son las del Nombre del Padre. Laurent aborda el mundo actual de las guerras, estadísticas, diagnósticos, autismo, delirios. Pero fundamentalmente en tanto enseñanza, le habla al psicoanalista, lo ubica al analista en la conversación ciudadana, y sentencia un “hay que hacerse escuchar…”

Detalles

Título:
El secreto de los dioses
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2005

Abstract

Jacques-Alain Miller.

Presentación del libro

¿Cuál es el secreto de los dioses?, pregunta el lector desprevenido ante el nuevo libro de Jacques-Alain Miller que encuentra en las librerías.

No es un curso, de los que se publica la serie. No es una recopilación de clases, conferencias o intervenciones en congresos. No es, pues, el establecimiento por otro de un discurso oral. El secreto de los dioses es un texto que resulta del trabajo del “escritor”, como lo llama Catherine Clément en el postfacio del libro. Dice: “En el fondo, es por eso que Lacan lo eligió. Porque es escritor”.

Y su escritura se manifiesta en esta oportunidad en forma de diálogos como gustaba Freud presentar algunos de sus textos. Los diálogos de Freud transcurrían frente a un interlocutor imparcial que objetaba sus razonamientos; el interlocutor de Miller es incisivo, lo acusa de pedante, le pide que se justifique y le exige que dé sus razones. Son diálogos consigo mismo, o más bien con su superyó, como lo propone el texto de contratapa de la edición francesa.

Estos diálogos tienen ya una historia, y forman parte no sólo del psicoanálisis sino de la vida política francesa.

Dice la contratapa: “”Es un nuevo partido intelectual?”, le pregunta el periodista Edwy Plenel a Jacques-Alain Miller y a Philippe Sollers en el programa televisivo LCI. Contestan que no, pero a lo mejor lo es… ¿Es bueno o malo? ¿De izquierda o de derecha? ¿Del centro o de los extremos? Será muy pícaro quien lo diga. Entonces, ¿está en otra parte? Sin duda, pero ese otro lugar se pasea aquí mismo. En su pasaje mezcla las cartas, juega al “pasa-murallas” –como diría Marcel Aimé–, suscita acontecimientos extraños: un ministro de la Salud desmiente a su administración, un antiguo “mao” (maoísta) defiende a Alain Juppé, intelectuales separados durante un largo tiempo se vuelven a encontrar, algunos foros en París, en provincia, reúnen mes tras mes miles de participantes…”.

¿Qué sucedió para que Jacques-Alain. Miller saliera del ámbito puramente psicoanalítico y se volviera un ciudadano incluido nuevamente en política? Es más, ¿qué sucedió para que se decidiera a escribir no sólo los seminarios establecidos de Lacan sino que volcara también sus propios pensamientos?

Una serie de acontecimientos en la vida política y en la salud mental se fueron sucediendo y modificaron el panorama vigente hasta entonces. En octubre de 2003 la Asamblea Nacional francesa vota por unanimidad la enmienda 336 del Código de Salud pública llamada enmienda Accoyer. Ella se incluía en el Plan global de Salud Mental fundado en el plan de acción Cléry-Melin. Se trata de un método estadístico de evaluación de las psicoterapias y de la coordinación por parte de los psiquiatras regionales de las derivaciones de las consultas psicológicas. Es decir, nadie más elige su analista o terapeuta puesto que el Estado se ocupa de ello de acuerdo a los mejores resultados que evidencien las psicoterapias en su evaluación. En ese contexto se introduce el informe del INSERM.

El Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica, también llamado INSERM, recibió el pedido de realizar la evaluación de las distintas psicoterapias destinadas a la atención de pacientes. El resultado de ese informe, publicado a fines de febrero de 2004, indica que las terapias cognitivo-comportamentales resultan las más eficaces, y tanto más que el psicoanálisis…

El Estado mostró su injerencia en la salud mental y puso la privacidad y los derechos individuales en jaque. “No hay monopolio psíquico del Estado”, dice Miller. Las “invasiones bárbaras” de las que habla en un texto Élisabeth Roudinesco, nombra una “ciencia vuelta religión” que apunta a absorber la atención de los pacientes a través de evaluaciones y tratamientos codificados, que eliminan en ese mismo movimiento cualquier tratamiento “psicoterapéutico”. Psiquiatras, psicólogos y psicoanalistas quedan igualmente concernidos.

¿Nos encontramos frente a ese infierno tan temido que comienza en Francia y se expandirá lentamente en toda la comunidad psicoanalítica internacional?

La respuesta de Jacques-Alain Miller no se hizo esperar y se inaugura en su intervención en el cierre de las Jornadas de la Escuela de la Causa freudiana en octubre de 2003, en la que alerta a la comunidad psicoanalítica del peligro que cierne sobre el psicoanálisis y sobre los tratamientos de los pacientes.

Las libertades individuales flaquean frente a un Estado “estratega o gestor” que se orienta a través de un cálculo económico de rentabilidad y de contabilidad estadística.

La reacción fue diversificada: la creación de una Coordinación psi; reuniones de foros de discusión de los psis en los distintos lugares de Francia; la creación de la Agencia lacaniana de prensa (ALP) en donde fueron originariamente publicados los diálogos de J.-A. Miller, que forman parte de este libro, a través de Internet; y, finalmente, la publicación del diario Le Nouvel Âne que sigue paso a paso la actualidad de este torbellino.

Por otra parte, del lado de la vida política francesa, Jacques-Alain Miller opina y toma posición frente a la crisis de la izquierda francesa y a las particularidades de la creación de la Unión Europea, y al hacerlo, da una prueba en acto de que el psicoanalista no se desentiende de ninguna manera de la vida ciudadana.

El libro de Jacques-Alain Miller es todo esto y algo más. El corazón del escritor se manifiesta en cada una de las líneas volcadas en este libro. En un tono satírico, jovial y divertido, Miller deambula por la actualidad francesa. Y en una mezcla de erudición, lenguaje cotidiano y literario, agudas reflexiones y análisis inesperados, transcurre el texto interpelando al lector en cada vuelta de página.

Si acaso el autor se hurta deslizándose entre las palabras, como contrapunto su inefable presencia da marcas de un estilo. Todo esto no deja de sorprendernos y mantiene a los dioses y sus secretos por fuera del silencio.

Silvia Elena Tendlarz
Buenos Aires, 7 de julio de 2003

Detalles

Título:
Condiciones de la práctica analítica
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2004

Abstract

Samuel Basz

Presentación del libro

El libro Condiciones de la práctica analítica de Samuel Basz es eminentemente clínico. Pero tal vez su particularidad es que no se restringe a la práctica analítica como su título podría hacer pensar, sino que desde una posición claramente orientada involucra de entrada las consecuencias clínicas que produce la política del psicoanálisis y su lazo con la comunidad analítica. Este libro también podría haberse llamado Los principios de la clínica que se desprenden del pase sin por ello traicionar su contenido, puesto que como los señala Basz, “lo que se verifica como resultado en el fin se eleva, en la clínica, a la dignidad de un principio”. Esto permite afirmar que la práctica analítica corresponde a una comunidad epistémica –como denomina a su último trabajo incluido en este volumen- que se incluye en determinada política del psicoanálisis.

La selección de los trabajos no fue arbitraria, como así tampoco sigue una cronología. Como el lector podrá observar en las notas a pie de página al inicio de cada texto, cada uno de ellos fue presentado en un ocasión específica y algunos de ellos incluso fueron publicados ya. Su ordenamiento y elección siguen la lógica que orientan este libro y que en su conjunto comportan lo que se puede llamar las condiciones que permiten el desarrollo de la práctica analítica.

Su estructura se compone de tres partes diferenciadas: “Principios clínicos”, “Las perspectiva de la cura analítica” y “La comunidad analítica”.

La primera parte comienza con el examen del síntoma analítico y su particularidad en el diagnóstico diferencial. Esto conlleva un desarrollo acerca de la implicación del síntoma y el goce desde Freud a Lacan, puesto que el sujeto en análisis toma su singularidad en su ser de goce. La demostración de esta afirmación es llevada a cabo en la conferencia dictada en Corrientes sobre la perversión que permite diferenciar claramente la posición del sujeto perverso de la del neurótico. Y más específicamente aún, Basz se detiene al final de este apartado en las particularidades del amor en las mujeres.

La segunda parte comienza con el examen del principio de abstinencia freudiano y su transformación en el estándar de la neutralidad analítica por parte de los post-freudianos. Lo neutro desde la perspectiva lacaniana concierne a la subversión del sentido, mientras que del lado del analista se sitúa el deseo del analista y su acto que no tiene nada de neutro. Las enfermedades del sujeto supuesto saber tienen su lugar en esta recopilación en su entrecruzamiento con la ironía que presenta el psicótico. De la psicosis no dejamos de extraer enseñanzas y eso se comprueba en el artículo dedicado a la presentación de enfermos. El estudio del tiempo lógico, por su parte, es retomado por el lado de las entrevistas preliminares. Y como final de esta secuencia, “Los apuntes para la construcción del caso en psicoanálisis” produce un quiasma entre el real incluido en el síntoma analítico, y más allá de la semiología, el real que interviene en la construcción del caso clínico.

El último apartado se ocupa particularmente de la comunidad analítica. Oscar Masotta, y el homenaje que se le hiciera oportunamente tiene, pues, su lugar. La Escuela es el lugar institucional en donde alojamos en nuestra comunidad analítica los resultados de la práctica analítica, y esto posibilita poner en movimiento la transferencia de trabajo. El dispositivo del pase da prueba de ello en la medida en que permite avanzar al psicoanálisis a través de su estudio del final de análisis, y, a la vez, es un dispositivo institucional que responde a determinada política en nuestra comunidad epistémica que responde a la Escuela de Lacan.

Si de algo trata el presente volumen, desde el comienzo al fin, es de psicoanálisis. El lector encontrará algunas respuestas, pero sobre todo, agudas y pertinentes reflexiones sobre la práctica analítica que permite relanzar el trabajo a través del cual, como lo indica Samuel Basz, cada uno de nosotros se hace responsable de nuestra Escuela.

Silvia Elena Tendlarz

Sumario

I. PRINCIPIOS CLINICOS
  1. Usos del diagnóstico diferencial y lo singular en el síntoma analítico
  2. La implicación síntoma-goce: sus fundamentos freudianos
  3. La perversión y las estructuras clínicas
  4. De las cosas del querer a la cosa en el querer
II. LAS PERSPECTIVAS EN LA CURA ANALÍTICA
  1. Neutralidad del analista, principio de abstención y deseo del analista
  2. Las enfermedades del sujeto supuesto saber y la ironía en la clínica psicoanalítica
  3. La perspectiva terapéutica: un efecto contingente del uso del psicoanálisis en la presentación de enfermos
  4. La duración y el tiempo lógico en las entrevistas preliminares
  5. Apuntes para la construcción del caso en psicoanálisis
III: LA COMUNIDAD ANALÍTICA
  1. Oscar Masotta presentado por su texto “Sigmund Freud y la fundación del psicoanálisis”
  2. La Escuela de Lacan y el movimiento psicoanalítico
  3. Acerca del dictamen del cartel del pase
  4. La actualidad de nuestra comunidad. Autoridad epistémica y transferencia de trabajo
  5. Hacia una comunidad epistémica

Detalles

Título:
La virtud indicativa, psicoanálisis y literatura
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2003

Abstract

Psicoanálisis y literatura
Germán García

Detalles

Título:
Lo real y el sentido
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2002

Abstract

Jacques-Alain Miller.

Presentación del libro

En el transcurso de su enseñanza Lacan se fue ocupando cada vez más de la relación entre lo real y el sentido, o más precisamente cómo a través del sentido se logra aprehender lo real para hacer algo con él, y qué estatuto darle al resto de esta operación.

Los textos incluidos en este libro constituyen una selección de clases dictadas por Jacques-Alain Miller en su curso anual de “Orientación lacaniana”. Durante los últimos años, Miller se ha ocupado cada vez más de dilucidar y transmitir la posición de Lacan relativa a esta cuestión y cómo es planteada en la última parte de su enseñanza. El curso Los signos del goce (1986-87) inicia de alguna manera este recorrido que persiste hasta el último curso dictado por Miller que se titula El desencanto del psicoanálisis (2001-2002).

Las clases elegidas para formar parte de este libro pertenecen a los cursos Donc (1993-1994), La fuga del sentido (1994-95), y El lugar y el lazo (2000-2001).

El primer texto, “La fuga del sentido” –que pertenece a la última clase del curso del mismo nombre– fue elegido como apertura por su tratamiento particular de lo real del sentido. A partir de la afirmación de que “el sentido del sentido es el goce”, Miller indica que el sentido es un objeto perdido, metonímico, que se nos escapa. El sentido se nos escapa como de un barril, por lo que “la fuga del sentido es un real”, es lo real del lenguaje.

“La doctrina de la cura analítica”, séptima clase del curso Donc, aborda el pasaje de la teoría pura que establece la distinción entre alineación y separación, a una teoría de la práctica, una doctrina de la cura, en la que prevalece la distinción entre alineación y verdad. Esta última formalización de Lacan permite captar los distintos estados del sujeto durante la cura. El punto de desembocadura de este recorrido es el examen de lo que Lacan llama “el engaño del inconsciente” ligado a la suposición de saber. “El inconsciente mismo es una mentira verídica, dice Miller, y que, al engañar, dice la verdad”.

El tercer texto, “La ex–sistencia”, formada por dos clases de El lugar y el lazo, brinda una explicación clara y sistemática del concepto de “ex–sistencia” utilizado por Lacan que nombra la posición de lo real correlativa a la inexistencia del Otro. A partir de este concepto Lacan sostiene que lo real está excluido del sentido y es conducido a plantear al propio inconsciente como ex–sistente. Se produce así un pasaje de la suposición a la ex–sistencia. Esto lo conduce a Miller a examinar de una manera rigurosa cómo Lacan al final de su enseñanza no reserva más lo real para el más allá de las identificaciones y del atravesamiento del fantasma, sino opera con las tres dimensiones –imaginario, simbólico y real– incluyéndolas de entrada en su arquitectura nodal.

El último artículo de este volumen se denomina “La última enseñanza de Lacan” y retoma otras dos clases del curso El lugar y el lazo. Como su nombre lo indica, Miller se ocupa a lo largo de todo este texto de examinar los conceptos que utiliza Lacan en la última parte de su enseñanza. Encontramos un examen de conceptos tales como sentido-gozado o sinthome, y cómo repercute su introducción en la práctica analítica. La definición de lo real a partir de la exclusión del sentido lleva a que el inconsciente no sea ya un saber no sabido y que lo defina en términos de “una equivocación”: “hay inconsciente cuando hay error, cuando la conciencia se equivoca y antes de que se le de sentido”, dice Miller. Muestra así que el inconsciente se sitúa en el nivel de lo real fuera del sentido. Al dar un sentido el sujeto se engaña. La práctica analítica se aleja entonces de la producción de sentido. Y esto tiene como consecuencia, dice Miller, “que la lógica sea menos determinante en el psicoanálisis que la poesía”, en tanto que ella se basa en un juego sobre el sentido doble del significante y violenta el uso común de la lengua.

El esfuerzo de Lacan fue el de introducir un simbólico en lo real para poder operar con lo real a partir de lo simbólico. Miller examina esta problemática para indicar cómo a través del artificio simbólico del sujeto supuesto saber, definido en El desencanto del psicoanálisis como “la mentira estructural de la experiencia”, se llega a aislar este simbólico incluido en lo real denominado por Lacan como “mentira”, esta vez, en lo real.

El recorrido de este libro sigue esta propuesta de trabajo y propone ejes estructurales que orientan la práctica analítica.

Silvia Elena Tendlarz

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Título:
Las mujeres y sus goces
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva,Libros
País:
Argentina
Año:
2002

Abstract

Reedición corregida y ampliada en 2013.

Contratapa

Silvia Elena Tendlarz, psicoanalista, Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis y Analista Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Doctora en Psicoanálisis (Universidad de París VIII) y Doctora en Psicología (Universidad del Salvador). Responsable del Departamento de autismo y psicosis en la infancia CICBA. Profesora de Cursos de Doctorado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, de la Maestría en Psicoanálisis de la Universidad Nacional de San Martín y del Instituto Clínico de Buenos Aires. Autora de numerosos libros y artículos publicados en varios idiomas.

“…Amar, desear, gozar, a través de su exceso, su ausencia, su extravío, o de sus múltiples maneras de combinarse y manifestarse, constituye en definitiva el corazón de la vida de un sujeto. Las mujeres se ubican en las infinitas maneras con las que se relacionan estos tres términos, y en esta variedad de diseño emerge lo más singular que permite que una mujer se vuelva única.”

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Título:
La interpretación como malentendido
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2001

Abstract

Miquel Bassols.

Presentación del libro

La interpretación como malentendido es un libro que a simple vista se presenta como una recopilación de textos escogidos cuidadosamente por su autor, escritos entre 1996 y 2000. Una mirada más atenta hace aparecer lo que la estructura del libro oculta y muestra a la vez al lector: se trata de una aguda y penetrante reflexión acerca del final del análisis que se expresa con diversos matices en cada uno de los artículos.

Miquel Bassols, psicoanalista de Barcelona, tiene una larga trayectoria en el mundo analítico que lo ha llevado a cumplir distintas funciones en el contexto institucional del Campo freudiano. Creó y dirigió distintas publicaciones, entre ellas, L’Acudit y Uno por Uno (publicación de la Asociación Mundial de Psicoanálisis). Actualmente es el director de la Escuela Europea de Psicoanálisis que forma parte de la AMP. Sus artículos circulan en diversos países y es autor del libro El psicoanálisis explicado a los medios de comunicación, publicado en español y en catalán.

El presente libro consta de cuatro partes –”la sesión analítica”, “el síntoma”, “las letras” y “la Escuela”- que, aunque diferenciadas, guardan un claro hilo conductor. Cada una de ellas expresa el interés fundamental de Bassols por la clínica analítica, su pasión por las letras (su D.E.A. en Psicoanálisis fue sobre Ausiás March, y su Doctorado en Psicoanálisis sobre Ramón Llull, escritores catalanes, ambos presentados en el Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París VIII), y finalmente, su participación activa y comprometida en la institución analítica.

El título retoma el primer artículo del libro. Esta elección no es aleatoria. Se presenta allí una tesis central que se vuelve el hilo de Ariadna del libro: el verdadero nombre del sujeto es su ser de goce, y este nombre es un significante primordial en su estructura. Así, el examen del goce y de la pulsión va tomando distintos matices en los distintos textos que componen este volumen.

Cada sujeto se llama realmente por el nombre deducido de su goce, el más ignorado, y este nombre se presenta fuera de serie, como un significante solo, separado de la cadena, que se encuentra al final del análisis. En sí mismo, dice Bassols en “La interpretación como malentendido”, es la interpretación.

La sesión analítica resulta central en esta búsqueda. El “kairós” aristotélico, entendido como tiempo oportuno de toda acción prudente, puntúa la sesión de modo tal que apunte a la aprehensión de la pulsión. Acerca del tiempo dice algo más: “La experiencia del tiempo es la experiencia en la que el sujeto se realiza como objeto en el acto a partir de su fantasma” (“Uno más a: una fórmula del tiempo”).

En el contexto de estas reflexiones, Miquel Bassols se pregunta: “En el espacio evanescente entre estos dos instantes de nuestra civilización, ¿cuál es el tiempo de la sesión analítica? Es el tiempo –responde- que se abre entre la demanda de satisfacción instantánea y los objetos propuestos a su satisfacción efímera por la civilización. Es el tiempo de la palabra” (“El “kairós” de la sesión analítica”). Esta palabra tiene un destino: cuando el Otro de la transferencia deja de existir como sujeto supuesto saber y ha quedado reducido al objeto a, la pulsión se iguala al decir del sujeto, a su lugar de enunciación.

La paradoja que se produce es que la resolución última de la división del sujeto es su equivalencia al objeto a. Así, el final del análisis es un nuevo modo de enunciación y la pulsión queda reducida a lo más cercano de lo que en la clínica se conoce como fenómeno elemental (“El eco de un decir”). La nueva relación del sujeto con el sentido y el goce implicado en su síntoma al final del análisis es la consecuencia de la metamorfosis del síntoma en el post-transferencia. Es un síntoma sin Otro, mixto de goce y sentido que puede escribirse S1 losange a (“Un síntoma sin Otro”).

Un recorrido por las letras traducen el interés de Miquel Bassols por incluir el saber que se extrae del estudio de los textos de algunos escritores en su convergencia con los problemas cruciales que atañen a nuestra contemporaneidad. Del Hamlet de Shakespeare puntúa cómo Hamlet es la tragedia del hombre moderno y su imposibilidad de resolver la paradoja del goce más allá de la culpa. Con Baltasar Gracián examina el horror a la verdad que no es la verdad dicha sino la verdad escuchada. El mundo descifrado, mundo simbólico del lenguaje, incluye el tiempo que requiere el sujeto para aprehender la verdad no toda.

El apartado la Escuela conjuga el final del análisis, la pregunta acerca de qué analista resulta de ello y qué institución lo aloja. El “analista” no es un universal, ni tampoco posee ninguna referencia. Como pregunta debe plantearse en la vertiente de la intensión (“Psicoanálisis en intensión y en extensión”). No hay un sujeto de enunciación colectiva, por lo que debe buscarse la respuesta uno por uno. La comunidad analítica sólo es posible a partir de un decir que se autorice de sí mismo (“¿Con qué se identifica usted?”). Pero, por otra parte, la política del síntoma, que es la política del psicoanálisis, debe tomar en cuenta lo real del grupo (“El angel exterminador”).

Al final del libro se vuelve de alguna manera al punto de partida. Al comienzo de esta trayectoria Miquel Bassols se pregunta: “¿Cuál es el nombre de cada analista, uno por uno, el nombre en el que se ha autorizado como tal?”. El nombre encontrado no es el que permite ser reconocido por los otros, sostén del principio de autoridad de la palabra del Otro. La nominación de goce adquirida a través del análisis está vinculada en la institución analítica al dispositivo del pase. Se abre de esta manera un camino fecundo en psicoanálisis que es la investigación acerca de qué es ser analista a partir del saber que extrae cada uno a la salida de su análisis.

El libro de Miquel Bassols ilustra de modo ejemplar este empeño y da muestras, parafraseando una conocida frase, que el estilo es el nombre. A través de su escritura encontramos al autor, y al hacerlo, un saber nuevo se incluye en el psicoanálisis.

Silvia Elena Tendlarz
Buenos Aires, 16 de agosto de 2004

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Título:
Las mujeres y sus goces
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2001

Abstract

Silvia Elena Tendlarz.

Presentación del libro

Hablar de mujeres en plural tiene su justificativo lógico dentro de la teoría psicoanalítica: a falta de un significante que pueda nombrar a La mujer sólo se puede hablar de ellas en plural. Cada una de ellas encuentra su manera de suplir ese vacío central inventando la mascarada con la que presenta su feminidad. En realidad, existen mujeres femeninas y otras masculinas; uno y otro derrotero forman parte de las posiciones con que asume el sujeto su sexo y desde allí encara la relación con el partenaire.

Tal vez exista un elemento común para gran parte de ellas. O mejor aún, el extravío del amor, los particulares senderos del deseo y el goce, los laberintos en los que se pierden los seres amantes, nada de eso es privativo de las mujeres. El mal de amor existe desde siempre. Casi es constitutivo del encuentro y el desencuentro amoroso. No obstante, el comienzo del siglo veintiuno radicaliza el malentendido puesto que el exilio en los goces individuales vuelve cada vez más difícil la experiencia amorosa. No obstante, la contingencia del encuentro permite que hombres y mujeres, más allá de las promesas de amor desesperadas, no renuncien a volver necesario un amor que siempre resulta posible.

La sexualidad femenina es un tema que ocupa incansablemente a la comunidad psicoanalítica desde sus inicios. A partir del primado fálico inicial que homologaba ambos sexos, paulatinamente se fue perfilando la búsqueda de una especificidad femenina. Más de un siglo de psicoanálisis permite situar los desfiladeros del goce en la sexualidad de las mujeres, que no se restringe al falo sino que involucra un más allá.

Las mujeres y sus goces es un libro que resulta del clases dictadas durante varios años en la Escuela de la Orientación Lacaniana. Pero no se trata de la reproducción de las clases sino de la escritura de aquello que se depositó como elaboración de saber durante estos años.

El recorrido del libro va de Freud a Lacan. La primera parte presenta a Freud contra Freud. Tres tiempos marcan su conceptualización de la sexualidad femenina. Primero, la homologación de la sexualidad del niño y de la niña al comienzo de su obra. Segundo, el giro de los años 20 con la postulación del primado fálico, no genital, para ambos sexos; la elevación del falo al símbolo que inscribe la castración; la presencia del Edipo invertido; y finalmente, la disimetría entre ambos sexos efecto de la disímil relación entre el complejo de Edipo y el complejo castración. El tercer tiempo corresponde al examen de la relación temprana de la niña con la madre, preedípica, en los años 30, y a su pasaje hacia el padre.

La segunda parte del libro da la palabra a los contemporáneos de Freud. Primero, examinando aquello que las mujeres analistas pudieron extraer de su subjetividad y volcar en sus trabajos sobre la sexualidad en las mujeres que involucran el masoquismo, la vida amorosa, la maternidad, la ferocidad del superyó, la frigidez, entre otros temas. Luego, retrazando el recorrido de los psicoanalistas post-freudianos hombres en su abordaje de este tema.

La tercera parte concierne a Lacan. Partimos de desarrollar los vaivenes de la teoría lacaniana acerca del concepto de falo para extraer así las consecuencias que se desprenden en el examen de la sexualidad en las mujeres. “La lucha entre los sexos” se detiene en la psicopatología de la vida amorosa de acuerdo a la trilogía escrita por Freud. En el capítulo siguiente, “La metáfora del amor y la dialéctica del deseo”, se retoma la temática de la relación entre los sexos de acuerdo a la dialéctica fálica teorizada por Lacan en los años 50. Finalmente, en el capítulo titulado “La distribución sexuada”, se desarrolla las “fórmulas de la sexuación” formalizadas por Lacan, la teoría de los goces, es decir, la inclusión del goce suplementario, y sus consecuencias en la vida amorosa.

La última parte del presente texto se titula “Matices de los femenino”. Se incluyen allí dos estudios específicos: el primero relativo a la maternidad, y el segundo a la relación entre histeria y feminidad. En cada uno de ellos se intenta analizar las distintas posiciones tomadas por Lacan de acuerdo a los diferentes momentos de su enseñanza.

El conjunto de este libro no pretende y ni podría llegar a ser un estudio exhaustivo sobre el tema de la sexualidad y del amor en las mujeres. Después de todo, en el conteo una por una de las mujeres que propone Lacan, a falta de un universal, no-todo puede ser dicho. Resta lo escrito y el esfuerzo por intentar aprehender lo que inevitablemente se hurta y se desliza en los misterios de la sexualidad femenina.

Silvia Elena Tendlarz

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Título:
El lenguaje, aparato de goce
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2000

Abstract

Jacques-Alain Miller.

Presentación del libro

La expresión “el lenguaje, aparato del goce” es utilizada por Lacan en el Seminario 20 para esclarecer su definición clásica del inconsciente estructurado como un lenguaje desde la perspectiva del goce. Da cuenta así del cambio de paradigma en su conceptualización del goce: lo simbólico no es ya autónomo sino que guarda una relación primitiva y original con el goce. Prevalece entonces, de acuerdo a las distinciones introducidas por J.-A. Miller, la no relación entre el goce y el Otro, las distintas modalidades de manifestación del llamado goce Uno.

La elección del título de este libro resulta del hilo conductor que enlaza los distintos artículos seleccionados para su preparación: el análisis, por parte de Jacques-Alain Miller, del último período de la enseñanza de Lacan y las modificaciones que dan cuenta de ello.

Las conferencias en New York corresponden a la presentación y comentario del film “Televisión” de Lacan en el momento de su traducción al inglés y publicación en la revista October. La presentación la realizó en el auditorio de Great Hall, Cooper Union, de New York, el 8 de abril de 1987. El comentario tuvo lugar en el Barnard College de New York en abril de 1990, en el que indicó los ejes principales del texto.

Las clases seleccionadas de sus cursos en París fueron publicadas anteriormente en francés. Si bien son ulteriores a las conferencias americanas (entre 1994 y 1999), el punto de mira guarda la misma orientación, esto permite que sean agrupales en un mismo volumen. Los primeros cuatro textos van elaborando la metamorfosis conceptual de Lacan bajo el primado del goce. El último de esta serie, “Los seis paradigmas del goce”, se vuelve casi un punto de entrecruzamiento moebiano con los de la primera parte: inicialmente fueron conferencias dictadas en EE.UU. (Los Angeles), y retomadas luego en su curso de París.

Jacques-Alain Miller, fiel lector de Lacan, estudia minuciosa y metódicamente estas transformaciones, permitiéndonos captar el organizador central que estructura este recorrido. Y al hacerlo, nos orienta en una lectura que nos aproxima cada vez más a Lacan. Esta enseñanza no tiene fronteras: los meteoros de verdad perduran y surcan -de acuerdo al título elegido por J.-A. Miller para los cursos que dicta en París desde 1980- los desfiladeros de la orientación lacaniana.

Silvia Elena Tendlarz

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Título:
Síntoma y nominación
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2000

Abstract

Éric Laurent.

Detalles

Título:
Biología lacaniana y acontecimiento del cuerpo
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
2000

Abstract

Jacques-Alain Miller.

Presentación del libro

Durante los meses de mayo y junio de 1999 Jacques-Alain Miller dictó una serie de clases en su curso anual titulado “La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica” relativas a cómo Lacan examina la cuestión del cuerpo viviente y su articulación con el síntoma. Catherine Bonningue las recopiló y estableció un texto en francés que fue publicado en la revista La Cause freudienne 44 (2000) con el título “Biologie lacanienne et événement de corps”. El presente libro es una traducción integral de dicho texto.

La práctica psicoanalítica no es indiferente al cuerpo, y a partir del trabajo minucioso de Jacques-Alain Miller encontramos, una vez más, una visión renovada del síntoma y del cuerpo, conceptos que atraviesan toda la enseñanza de Lacan.

El título “Biología lacaniana y acontecimiento de cuerpo” inscribe el interés por examinar un concepto que no restringe el cuerpo a su imagen especular difundida a través del estadio del espejo sino que intenta dilucidar su articulación simbólica y su vertiente real. El cuerpo habitado por las pulsiones queda atrapado en las redes significantes, se incluye en un discurso, y al hacerlo, mortifica al ser viviente. Pero tampoco lo simbólico, la mortificación significante, reabsorbe todo lo concerniente al cuerpo.

El síntoma como acontecimiento de cuerpo –según la expresión utilizada por Lacan en su seminario sobre Joyce- da cuenta de un discurso sin palabras y traduce el silencio de la pulsión de muerte. Por otra parte, el cuerpo viviente escapa a las palabras y goza de la vida. La vida, dice Miller, desborda al cuerpo, pero solo hay goce si la vida se presenta como un cuerpo viviente. El cuerpo que goza no es ni imaginario ni simbólico sino viviente, es un cuerpo vivo. La biología lacaniana propuesta por Miller es un intento de dilucidar qué sentido darle al adjetivo “viviente” y situar tanto la incidencia del goce que adviene al cuerpo como la condición significante involucrada en esta operación.

El examen del síntoma como acontecimiento de cuerpo se incluye en estas clases tanto en la neurosis como en la psicosis -particularmente en el análisis de los avatares del Presidente Schreber-.

Encontraremos en los trazos de este recorrido nuevas perspectivas clínicas que se desprenden de un cuerpo aprehendido no solo ya a partir de la imagen o del significante sino del corazón mismo de lo que lo vuelve vivo.

Silvia Elena Tendlarz
Buenos Aires, agosto de 2004

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Título:
Política lacaniana
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
1999

Abstract

Jacques-Alain Miller.

Presentación del libro

Durante el transcurso del año lectivo francés 1997-98, Jacques-Alain Miller (Delegado General de la AMP) dictó un seminario mensual en el marco de la Sección Clínica de París titulado “Política lacaniana”.

Si bien el eje central del seminario gira en torno de la política lacaniana, de entrada, Jacques-Alain Miller distinguió tres sentidos posibles del sustantivo “política”: la política en general, la política en el psicoanálisis, y la política de la cura.

Los seminarios se desarrollaron en el ámbito de la crisis que atravesó la AMP durante el transcurso de ese período. Podemos constatar una progresión –en las seis reuniones que reproducimos a continuación- desde la historia del movimiento lacaniano, su incidencia actual en la AMP, la relación pasada y contemporánea con la IPA, el examen del dispositivo del pase y la permanencia de las nominaciones. En el corazón de este análisis se aloja la pregunta qué es ser un analista y cómo se opera con lo que resulta del final de análisis. Es así que de este texto se desprende que las modalidades del “arreglárselas con” (savoir y faire) tienen sus consecuencias en la vida institucional y en el lazo asociativo que se entreteje en la comunidad analítica.

Los dos primeros seminarios corresponden a las exposiciones de Jacques-Alain Miller y algunas respuestas dadas durante el debate. Los otros cuatro retoman exclusivamente sus intervenciones y comentarios en el transcurso de los mismos.

Podemos plantear que la “política lacaniana” no es una superestructura ajena a la clínica. La política de la cura depende de la concepción que se sostiene como final de análisis que, a su vez, a través del pase, empalma con el concepto de Escuela.

El porvenir del psicoanálisis nos atañe a todos. Este plural determina una política que diseña nuestro transitar en la comunidad analítica y la determina. El seminario dictado por Jacques-Alain Miller nos brinda una perspectiva pasada y presente que visualiza nuestra injerencia en la institución analítica y del saber que resulta. Formamos parte de esta historia. “La historia somos nosotros”, dice Jacques-Alain Miller. Intentemos dar cuenta de ello.

Silvia Elena Tendlarz

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Título:
Hay un fin de análisis para los niños
Editorial:
Colección DIVA
Categoría:
Colección Diva
País:
Argentina
Año:
1999

Abstract

Éric Laurent.

Presentación del libro

Tempranamente se vislumbró que los niños no pertenecían a un limbo psíquico sino que su padecimiento también incumbía al psicoanálisis. El problema que se planteó entonces fue otro: el estatuto del sujeto en relación con las edades de la vida. ¿La temporalidad cronológica tiene una incidencia sobre el sujeto? ¿Varían las posibilidades de hacer un análisis? ¿Cómo trabajar con niños pequeños? ¿De qué manera interviene la educación?

Un siglo de psicoanálisis deja abiertas estas preguntas en determinados ámbitos. En cambio, la orientación lacaniana restituyó al niño su pleno derecho de acceder a un análisis desde el inicio al fin. Afirmar que existe un final de análisis para los niños, como Eric Laurent lo plantea en el artículo que da título al presente libro, involucra una ética: el sujeto no es el fruto de un desarrollo aunque modifique a lo largo del tiempo el “uso de su fantasma”. Se puede dar cuenta, pues, de un análisis de un niño sin considerarlo como la antesala del tratamiento en la adultez.

Este volumen refleja el trabajo de Eric Laurent sobre el tema del psicoanálisis y los niños en el curso de alrededor de veinte años.

Eric Laurent es un psicoanalista residente en Francia con una amplia y reconocida trayectoria en el psicoanálisis de la orientación lacaniana. Es miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, y AME de la Escuela de la Causa freudiana (París) y de la Escuela de la Orientación lacaniana, entre otras. Doctor en Psicoanálisis (Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París VIII), ejerce actualmente como docente en la Sección Clínica de París. Es también autor de numerosos artículos y libros publicados en distintas lenguas, entre los que se incluyen Concepciones de la cura en Psicoanálisis (1984), Estabilizaciones en la psicosis (1992), Entre transferencia y repetición (1994) y Las paradojas de la identificación (1999).

Hemos elegido publicar aquí algunos textos en los que examina cuidadosamente la literatura psicoanalítica relativa a los niños. Aprehende así la lógica con la que practicantes de distintas orientaciones dirigen las curas y los impases en los que éstas desembocan, en oposición a la práctica con niños que se desprende de la enseñanza de Lacan.

El orden de esta recopilación no es cronológico. La selección y ordenamiento de cada artículo obedece más bien a distintos aspectos abordados en cada uno de ellos que permiten articularlos como un todo. Al final se incluye una bibliografía de Eric Laurent que remite a los artículos relativos al tema publicados en francés y en español.

La primera parte de este libro, que concierne a la neurosis, nos brinda una aproximación global del conjunto de los trabajos.

Se plantea aquí que la declinación de la significación que cobra el niño en el Deseo de la Madre lo cristaliza como síntoma de la pareja parental, como falo de la madre o lo deja preso en una captura fantasmática. No obstante, el niño tiene su propio síntoma, por lo que puede analizarse sin ser considerado tan sólo como un apéndice del discurso materno o como una persona en curso de evolución que debe educarse.

Eric Laurent nos demuestra entonces que la dirección de la cura no se limita a otorgarle al niño una “versión del falo” sino que apunta a la obtención de una “versión del objeto a“. No se trata ya de una realización fálica sino de que se produzca una separación del objeto para que no sea el cuerpo del niño el objeto de goce materno.

El estudio de tres casos, uno de histeria y dos de fobias –Richard de Melanie Klein y Gabrielle de Winnicott-, ilustran el examen de las particularidades del tratamiento analítico de acuerdo con la enseñanza de Lacan, sin circunscribirlo por ello a una especificidad infantil.

La segunda parte reúne tres artículos relativos a la psicosis. Margaret Malher, Melanie Klein, Donald Meltzer, Francis Tustin, entre otros, son convocados por Eric Laurent y puestos en tensión con la teoría de Lacan acerca de la psicosis y lo que resulta del estudio de los fenómenos psicóticos en la infancia, a partir de considerar la comunidad de estructura de la psicosis a lo largo del tiempo. La cuestión del autismo, por su parte, es retomada con los problemas específicos que le ateñen.

La última parte abre nuevas perspectivas de investigación. El autor plantea el estudio de los avatares de la sexualidad femenina como lo preliminar al análisis de los niños. Por otra parte, postula que la versión del padre de un niño queda en relación dialéctica con la transmisión de la castración de la que se ocupa la pareja parental, dando cuenta también de que los cambios de nuestra modernidad repercuten en la concepción de la familia y, a su vez, en las instituciones que se ocupan de los niños.

Eric Laurent logra transmitirnos así, a través de cada uno de estos artículos, un hilo de Ariadna que nos extrae de las tinieblas de la pedagogía, de la psicología evolutiva y del maternaje, para situarnos en la ética del bien decir, en el seno de la cual palpita la experiencia psicoanalítica.

Silvia Elena Tendlarz